CRISIS Y LIBERTAD



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Esta crisis sin duda va hacer que se replanteen y se cuestionen algunas cosas. Unas que tienen que ver con el terreno individual y otro el colectivo.
En el budismo en general, es habitual ver que se destaca en la enseñanza la importaría de practicar en grupo y con un maestro (algo que no es desdeñable), hasta el punto en que en ocasiones algunos piensan que no merece la pena practicar solo.  
Ahora que todos/as “debemos” quedarnos en casa, es una preciosa ocasión de retiro. Una ocasión de pararse y solamente sentarse (practica de Sikantanza). Sin duda este acontecimiento va tomar la temperatura a un factor esencial en la enseñanza del Buda: La mayoría de edad y la independencia de practicar la Vía más allá de lo convencional. “Sed vosotros mismos vuestra propia lámpara. Sed vosotros mismos vuestrapropia isla. Vuestro recurso. No dependáis de nadie"
A sí mismo este momento que vivimos va cuestionar otro factor clásico y esencial en la práctica del zen: donde poner el foco de la práctica ¿ en el maestro o en la enseñanza (Dharma)? El maestro es el transmisor de la enseñanza. Una vez que está a sido trasmitida... el maestro forma parte de uno/a, se interioriza. No se entiende una práctica en la que el maestro se convierte en objeto de “adoración” y sin el cual no existe la Vía. Buda educaba en el constante cuestionamiento del Dharma. Los que enseñan a depender son como los vendedores de alcohol que comercian y se "enriquecen" con la Vía como si esta se tratase de un producto de consumo, sacando su beneficio.
Si  algo debiera enseñar un maestro es a ser libre, algo digase de paso, solo uno puede conquistar. Libre de todo de lo que uno va progresivamente ganando en la medida que aprende a perder eso que es un lastre. Valga el ejemplo como una paradoja de que la perdida es la ganancia.


MEDITACIÓN PLANETARIA



Resultado de imagen de meditación planetariaEstos días de confinamiento se convierten en una ocasión en la que poder dedicar un tiempo al noble arte de la meditación. La meditación es una de las prácticas más poderosas para cambiar y elevar la frecuencia vibraciones  de forma que nuestro latido existencial eleve su onda y abra los centros superiores de consciencia ( el amor fraternal,  la unicidad, la plena conciencia y la unidad al poder universal) sin olvidarnos que para hacer esto necesitamos anclar la práctica de la meditación en los centros inferiores de tierra los primeros Chakras; muy especialmente en segundo (2º) centro que en oriente es conocido como Océano de Energía o  Hara.
Hoy día somos muchísimas personas que practicamos regularmente la meditación, bien sea Mindfulness, Zen, Vipassana, Tibetan Meditación, Meditación Budista, Yoga Meditación, etc. También la oración es otra práctica poderosa para lo mismo. También las personas oradoras pueden unirse a este propósito de elevación de la conciencia planetaria.
Juntémonos estos días  especiales a dos horas determinadas para ver si así entre muchísimas personas logremos elevar el nivel de conciencia planetaria y logramos transformar al antagonismo de la fraternal hermandad entre los pueblos del nuestro madre tierra; el miedo, la avidez, la cólera y la ignorancia.
Necesitamos vibrar en el amor y en la  plena conciencia y que la muerte sea un sueño no temido.
Practiquemos a dos horas del día en la medida en la que cada cual pueda y sepa (unos 5 minutos otros, 15, otros 30, cada cual lo que pueda aportar): por la mañana entre las 7:30 a 8:30 y por la tarde de 19:30 a 20:30.
No importan en el país que vivas ni que las horas de los diferentes paises no coincidan, es más si se hace en todos los países lograremos no solo elevar el nivel de conciencia planetarita sino también de mantenerlo constante durante las 24:00 horas del día.

Por todas nuestras relaciones, bendiciones para todos los seres sensibles.

Cuando la mente no se detiene en nada ...


Resultado de imagen de sutra del diamanteEn sutra del diamante esta escrita una celebre frase del zen:

“Cuando la mente no se detiene en nada, la verdadera mente aparece”

Esta maravillosa frase expresa una dimensión esencial del Budismo Zen, lo intangible que se manifiesta más allá de uno mismo.

En zazen cuando uno se “olvida de sí” mismo lo intangible se manifiesta, y entonces ya no es uno el que observa, uno deja de ser uno y todo lo que se manifiesta es lo intangible.

Es conocido que cuando una persona que más tarde se convirtió en un celebre patriarca del zen, escucho esta frase por primera vez, despertó súbitamente. Esta frase ha despertado a muchos/as y diferentes prácticamentes.
El Sutra del diamante es uno de los principales sutras del budismo zen atribuido al propio Buda, y en algún sentido es profundo y difícil de comprender, principalmente si no se cuenta con la experiencia de la práctica.

Bendiciones para todos los seres sensibles

CRISIS Y LIBERTAD

Esta crisis sin duda va hacer que se replanteen y se cuestionen algunas cosas. Unas que tienen que ver con el terreno individual y otro...