Hishiryo; La unidad con la Consciencia Cosmica

Hishiryo es la palabra japonesa para designar la unidad entre la consciencia individual y la consciencia madre; la Consciencia Cósmica. Para los que piensan que el zen no es esotérico, la enseñanza sobre Hishiryo es la prueba de que puede serlo. Esotérico en el sentido de que no puede ser probado por la ciencia. Al menos hasta donde se sabe –descartando por el momento la I.A- , la consciencia es materia de los “filósofos”.

En el zen Hishiryo es la experiencia que atraviesa por uno mismo, que  no se queda aislada en el campo del pensamiento, sino que es una darse cuenta directo, en el que el cuerpo como constelación física y energética –a demás de cognitiva-  participa en el contacto y sincronicidad con la consciencia madre; Consciencia Cosmica.

¿Cómo sucede este “fenomeno”? En el zen, zazen es la clave de este y otros desarrollos.

En zazen lo esencial consiste en volver la atención y el foco al cuerpo y a la respiración, como factores de consciencia –el silencio y la presencia-. De cierta forma es como volver a recuperar la menoría antgua del cuerpo como sujeto de valor propio. Es una manera de posicionarse en la vida que no es la clásica, la de la concepción dualista.

 Este cambio de foco tiene al menos dos resultados. El primero es el propio cambio de foco como que hace que el cuerpo se convierta en sujeto de derecho propio, y que cuando se mantiene el suficiente tiempo y con la suficiente disciplina, permite que se dé un segundo resultado; el darse cuenta del contenido emocional y cognitivo – emociones y pensamientos- como algo que sucede en segundo plano, producido por el despertar de la consciencia del cuerpo en unidad con el todo..

Es este volcar la atención y la energía en zazen, lo que cambia la forma clásica de estar en la vida. Sacan a la mente-cuerpo de la dualidad y la sitúan en la unicidad nacida de estar presente en el  aquí y ahora.  Al posicionar la atención y la forma de pensar –el no-pensar- en  el cuerpo y el aliento como sujetos de derecho propio, activamos de una manera consciente el cerebro primitivo. Es de cierta forma como si entrásemos en un estado de sueño profundo con el cuerpo y a la vez mantenemos un estado despierto de la mente, no de la forma clásica dualista, sino en un modo de atención consciente o mente testigo. Aquí podemos comenzar a percibir el cuerpo como un cuerpo además de físico, también energético. Cuando el  cuerpo se  libera de la dualidad, este automáticamente comienza a sintonizar con la conciencia madre.

Hay una sucesión de escalones que establecen esta manera de posicionarse en la vida, quiero decir  en la atención consciente, en contraposición a la clásica y dualista que constantemente nos sitúa entre el elegir y rechazar, y por su constante actividad en demasiadas ocasiones llevan al ser humano al conflicto, desgaste y ansiedad.

El primer peldaño consiste en entender de una manera cognitiva y experiencial los elementos que entran en juego, para poner en práctica este hacer, tomando zazen como modelo básico de la práctica. En esta etapa uno aprende a reconocer y ver las polaridades que han sido negadas –sombras- por estar interiorizadas como negativas y de cierta forma son negadas. Al ser negadas están en el inconsciente influyendo la vida – de ahí lo de sombra-, origen de muchos conflictos internos. Reconocer en uno la sombra es el comienzo de poder  integrar esta y ordenarla. De esta forma se llega a una visón sincera de las emociones, pensamientos y creencias que en muchas ocasiones hemos abrigado y abrigamos, para poder comenzar a ver la sombra sin juicio negador y dualista.

 Es en esta segunda etapa donde las sombra comienza a transformase en consciencia. Así pueden ser reconocidas, y por tanto verlas, y por tanto se crea un  espacio entre la sombra y el observación, como silencio presencial que posibilita el ir un paso más allá del la influencia del condicionamiento psico-emocional producido por la sombra. Esto es el darse de las emociones y pensamientos. En esta segunda etapa hay una experiencia práctica y un darse cuenta por la propia experiencia como experiencia que nos da un estado de presencia en cierta unicidad, al manifestarse la consciencia el cuerpo y el aliento como sujetos de derecho propio, que van a ser en nuevo foco donde se sitúa la atención como paso que nos conecta con la consciencia y que ayuda –claves- al proceso de reconocer las “sombras”; el darse cuenta

Es a partir de esta segunda etapa que comienza a manifestarse la tercera etapa, en la que la mente deja de esta dominada por la dualidad y entra en un estado de atención consciente con facilidad. Estado que permite el darse cuenta con cierta agilidad.

La tercera etapa es la etapa del Shamadhi –atención consciente- donde la consciencia Hishiryo se manifiesta, así mismo en diferentes grados según hay una profundización desarrollada por la continuidad en la práctica.

El elemento condicionado por la sombra es el ego. Este es un producto del juego de las polaridades, donde se idealizan unas y se demonizan otras. Este crea un efecto de identificarse y apegarse a unas, y de negar y rechazar las otras. Este juego lleva al ser humano a la ignorancia y a la lucha constante. La ignorancia por no reconocer y poder ver unas polaridades que llevan al conflicto interno en muchas ocasiones.

Cuando hemos reconocido y aceptado “nuestras” sombras, podemos tratarlas de una forma más ajustada cuando las reconocemos fuera. Principalmente porque ya no tienen la influencia no consciente resultado de  que las han “ordenado” e integrado.

Un detalle que delata la existencia de sombra no integrada, es cuando vemos algo que juzgamos negativamente, y una emoción descontrolada nos posee. Eso que tanto nos molesta de los demás, delata lo que necesitamos reconocer y sanar.

¿El significado de la ropa y el Kesa en la práctica del zen?

 En el dojo las cosas están colocadas de forma que ayudan a que la atención este en lo esencial; aquí y ahora. Estas forman parte del ritual zen, como un movimiento  donde se escenifica en una performance viva, la danza cósmica que tiene como corazón el silencio interno; la práctica de zazen.

    La ropa que se usan son sencillas, y básicamente de color negro de forma que ayuda a que el yo -lo personal- se disuelva, así como los colores en el negro, en un tono no-yo. La ropa ayuda a des-identificarse con uno mismo, salir del yo cotidiano dualista.

    El abandono del ego es parte fundamental de la práctica. El reconocer nuestra ignorancia como una identificación dualista que nos aparta de la esencia espiritual que somos, y nos hace vivir la vida desde la carencia, y nos sitúa en la avidez -como una tiranía constate de tener que elegir y rechazar- y que tarde o temprano produce la cólera.

   En este sentido el Kesa juega un papel similar. El Kesa el hábito del monje/a, representa la naturaleza de Budha transmitida de generación en generación desde el Budha histórico. Es una fuente de fe en el zen. En torno al zen se cree que el Kesa posee poderes sobrenaturales. Por lo general solo los ordenados visten Kesa. No es necesario ordenarse para practicar, cada cual elige su participación en la escuela budista zen.

    Tradicionalmente cuando se realizan los votos y  se toma refugio en los tres tesoros (Budha, Dharma y Shanga) se recibe los hábitos de monje-a y junto a estos el Kesa y el Orioki. A medida  que practicamos la Vía se despliega, vamos avanzando en una comprensión profunda que no solo es un cognitiva, sino también una realización energética. Esta realización y comprensión a través de la propia experiencia es la esencia del la educación directa.
    Cuando se viste el Kesa, el ego se diluye, y uno enraíza en un no-yo, la práctica mas allá de uno mismo; en la misteriosa y  maravillosa naturaleza de Budha
    Básicamente la comprensión y realización de Mujo -la im-permanenecia- a partir de la comprensión profunda de Annita y Annahata,  nos lleva a salir de Dukka,  y a la vez a la unidad y la no mente, desde donde se  despliegan las virtudes naturales del ser humano; El arraigo a la vida, la vacuidad creativa, el propósito sagrado, el amor incondicional, la comunión con la naturaleza y sus habitantes, la mente testigo del darse cuenta y la unicidad con lo sagrado.

Do Ryu Iñiguez




inter-dependencia

Ser independiente parece que conlleva una profunda contradicción, ya que uno, raramente puede ser  independiente.

Mas que independientes somos interdependientes ya que para subsistir necesitamos de los otros. Y es aquí donde radica el gran reto, co-depender sin perder la libertad fundamental.

Ahora... que es la libertad fundamental?

La libertad fundamental depende de ser consciente de como hay una mente que nos parasita, y que nos piensa.  Así, el como  llevar una forma de vida que se ajusta de forma que esta codependencia no signifique perder nuestros valores ni nuestra libertad, "nuestra mente".

Fundamentalmente la libertad, aunque también es una cuestión física, en última instancia es una condición interna de la mente-espíritu. 

Así si lo que hacemos, como nos relacionamos pone en peligro, nos desapropia de nuestra nuestro espacio interno, de mente espíritu, entonces estaremos vendiendo nuestra alma al diablo.

Hay muchas formas de perder nuestra mente, la mas común es en convertirnos en subsidiarios de nuestros valores, de nuestra vida. Ósea que sean otros los que piensan y hacen por nosotros. 

Esas acciones que nos hacen espectadores y no participes, que otros decidan por uno, que otros interfieran por uno, que otros hablen por uno, nos hace esclavos de quien subsidiamos nuestra participación.

Diría que ser independiente es sacar fuera  uno a uno todos esos personajes que se han ido instalando en en transcurso de nuestra vida, hasta que nos quedamos solos. Esto en muchas ocasiones pasa por sacar fuera a muchos personajes reales con los cuales hemos coincidido a lo largo de la vida y tomar el protagonismo en primer plano.

La meditación zen -zazen- consiste precisamente en esto, en recapitular nuestra vida en cada zazen y, dejar partir lo que sobra y parasita; vivir aquí y ahora en una mente-espíritu libre.








Meditación Zen - El Arte de Darse Cuenta


En zazen - la meditación zen - se establecen e intervienen una serie de parámetros que van a permitir que la consciencia que se establece en un aquí y ahora emerja y, se manifieste en nuestro ser consciente. 

    Estos primeros parámetros son básicamente tres -pero por supuesto cada uno de estos incluyen algunos mas-; El cuerpo, la respiración y la atención.

    El cuerpo no solo como un factor denso de materia sino también  como un factor de consciencia y capacitador de coherencia orgánica; cuerpo físico y cuerpo energético.

    Así mismo la respiración, no solo como una inercia biológica de oxigenación e eliminación de residuos gaseosos  del organismo, sino también como vehículo del flujo interno de la energía o ki.

    La atención como inercia de nuestro ser cognitivo cuya capacidad permite el darse cuenta, el ser conscientes de lo que atraviesa por nuestro cuerpo mente.

    El Fukanzazenji de Dogen nos habla de la importancia de la participación del cuerpo, y la respiración en la práctica de zazen y como se moviliza la atención mental, la concentración, durante zazen:

 

La Vía -Mente- es originalmente perfecta y omnipresente; ¿cómo podría estar supeditada a la práctica y a la realización? El verdadero vehículo es autosuficiente; ¿qué necesidad hay de un esfuerzo especial?

Para practicar el Zen, lo adecuado es una habitación tranquila. Come y bebe con moderación. Deja a un lado todos los compromisos y pospón todos los asuntos. No pienses en términos de bueno o malo. No juzgues verdadero o falso. Abandona las operaciones de la mente, el intelecto y la conciencia; deja de evaluar con pensamientos, ideas y puntos de vista. No tengas proyectos de llegar a ser Buda . ¿Cómo podría estar eso limitado a sentarse o acostarse?

En tu lugar de sentarse, extiende una estera gruesa y pon un cojín sobre ella. Siéntate, bien en loto completo o en medio loto. En la posición de loto completo, coloca primero tu pie derecho sobre tu muslo izquierdo y luego tu pie izquierdo sobre tu muslo derecho. En medio loto, coloca simplemente tu pie izquierdo sobre tu muslo derecho. Acopla tu ropa holgadamente y disponla cuidadosamente. Luego coloca tu mano derecha sobre tu pierna izquierda y tu mano izquierda sobre tu palma derecha, las puntas de los pulgares tocándose ligeramente. Endereza tu cuerpo y siéntate erguido, sin inclinarse ni a la izquierda ni a la derecha, ni hacia adelante ni hacia atrás. Alinea tus orejas con tus hombros y tu nariz con tu ombligo. La punta de la lengua descansa en el comienzo del paladar, con los dientes y labios juntos. Mantén tus ojos siempre semi-abiertos y respira suavemente por la nariz. Una vez que has ajustado tu postura, toma aire y exhala totalmente, balancea tu cuerpo a derecha e izquierda y acomódate en una sentada estable e inmóvil. Piensa en no pensar. ¿Cómo piensas en no pensar? Más allá del pensar. Este es el arte esencial del zen, zazen.

Lo esencial en el periodo de zazen es tomar el cuerpo -la postura- y la respiración como referencia de centramiento, cuando en la observación de nuestros pensamientos, sensaciones y constructos psicoemocionales nos damos cuenta de ellos, como estos y tienden a establecerse en una inercia que nos piensa, teniendo vida autónoma. Es por esta razón que somos vividos por una mente inconsciente -parasita-  por lo que perdemos una cantidad exagerada de energía que nos hace vivir la vida como si no participásemos, o sin energía.

    Así durante zazen, dándonos cuenta de lo que atraviesa nuestro cuerpo-mente (pensamientos, emociones, sensaciones, percepciones sensoriales) y aceptándolo y sin juzgarlo, decretamos nuestro propósito de dejarlo ir definitivamente, y volvemos al aquí y ahora, a nuestro cuerpo sentado en zazen y a la respiración, que es decir tanto como recuperar el cuerpo energético y el sentido de presencia y de consciencia, y dejar partir un "flujo" parasito que se había instaurado en  nuestro inconsciente.

    Zazen es el arte de darse cuenta y aceptación, y lo que es importantísimo, dejar partir para siempre el pasado. De esta forma zazen es una forma de recapitular nuestra vida, y de libéranos d tantos y tantos contenidos energéticos parásitos.

    La perseverancia de la práctica de zazen establece un serie de continuidad de coherencia, que paso a paso ira transformando nuestras vidas, en consciencia y en consecuencia poder vivir desde nuestra naturaleza despierta. Así zazen ira más allá de los momentos de practica concreta de zazen y nuestra vida se convertirá en un constante darnos cuenta, cada momento en una oportunidad de despertar

Xabier Do Ryu 

Maya, Muyo y Shamadhi -Ilusión, Impermanencia y Despertar

 


Se abre la puerta del Dharma de la liberación a través de la realización de la conciencia de Mujo y realización de Samadhi.
Hay diferentes tipos de conciencia:
La primera conciencia es la conciencia gobernada por Maya (ilusión) la conciencia clásica humana, por la que el ser humano se identifica y a la cual se queda encadenada en una relación de causa y efecto dualista.
Un grado por encima de esta conciencia, está la conciencia de Mujo (in-permanencia) en la que el ser humano es consciente de la in-permanencia  de la conciencia y de la vida. Es la conciencia que nos vuelve consciente de Maya. Por esta realización la conciencia se libera y puede realizarse en una constante independiente de la dualidad; la tercera consciencia que es lo que se ha venido a llamar clásicamente las virtudes del Samadhi; Ecuanimidad, amor, paz, sabiduría, fuerza, creatividad, vacuidad y comunión.
Zazen -meditación zen- es la puerta del Dharma, al permitir abrir la percepción intuitiva que permite desarrollarse la mente testigo, la mente que se realiza el fenómeno del darse cuenta (mente espejo). Una visión de uno mismo que a la vez libera de la identificación con balanceo dualista gobernado por la identificación con esto o aquello, y que nos permite conocernos más profundamente al dejarnos vernos  a uno mismo, como en un espejo. Entonces uno es el reflejo en el espejo y a la vez no o es... Es el misterio del ser clarificados por la  Luz Serena de Zazen.

Xabier Do Ryu

Meditación zen: antídoto contra la mente rumiadora

Nuestros pensamientos en ocasiones se presentan como un factor producido por algún asunto que necesitamos resolver y, se estancan en nuestra mente, como si fuesen rumiados de un modo involuntario sin poderlos parar. Estas dinámicas son mecanismos básicos de procesos de depresión o simplemente de cambios de ánimo bajos (bajones), y necesitamos establecer estrategias que nos ayuden a “pararlos”.

La idea básica de la meditación zen es la aceptación liberadora, ya que por mucho que nos empeñemos, siempre vamos a tener asuntos que resolver. Por lo tanto, lo más sensato que podemos hacer es desarrollar estrategias para gestionar. Ahora... cómo se producen estos y disminuirlos para tener una vida más tranquila, es otro asunto.

Practicando zazen

Cuando practicamos zazen nos concentramos en la postura y en la respiración a la vez que centramos la atención en el bajo vientre u otro punto del cuerpo donde nos sintamos presentes. Se adopta una aptitud de observar sin interferir dejando pasar los pensamientos, las emociones y las percepciones (fenómenos) que emergen y que podemos percibir. Cuando nos damos cuenta que nuestra atención vuelve a quedarse atrapada en los fenómenos, amablemente volvemos a concentrarnos en la postura, en la respiración y centrar la postura en el bajo vientre.

La espalda está erguida, aunque sin crispación, el mentón ligeramente recogido, los ojos semicerrados y la mirada cae posada 45º a nuestras piernas. Las manos formando el mudra del vacío o apoyadas sobre las rodillas. La postura manifiesta dignidad y delicadeza, a la vez que un tono vital poderoso.

La práctica continuada de zazen criba la mente de pensamientos y emociones destructivos a través del observar los fenómenos sin interferir, para volver a una condición de serenidad donde se percibe más fácil la experiencia del instante presente, los fenómenos pasan a ocupar un segundo plano. La mente se des-identifica de los fenómenos que antes nos atrapaban y nos dirigían. Este hábito continuada crea el cambio de modo de establecer la relación con los fenómenos, se manifiesta la condición de la mente espejo o mente testigo. La mente espejo permite percibir los fenómenos sin perder el sentido de presencia. Esto produce un efecto des estresor general permitiendo que el organismo, como sistema multifuncional, no sea agredido por los efectos desencadenados por el estrés.

Básicamente, la relación con los fenómenos o como se procesan los fenómenos que emergen, especialmente cuando éstos nos producen estrés y conflicto, es cambiar la respuesta, no interferir sobre ellos tomando el cuerpo y la respiración como recurso adaptativo y, adoptar la actitud de observarlos, aceptándolos amablemente y dejarlos pasar. Este hábito por extensión, actúa como reforzador condicionante de un patrón determinante en esta conducta, de no interferir y que pasa a instaurarse en el modo de gestión de las experiencias y, se traslada a nuestras vidas, procurando una mayor conciencia de las experiencias y armonía, por el hecho de desidentificación consciente de los objetos o fenómenos.

En última instancia, y por mucho que se explicite con el lenguaje en que consiste zazen, el campo significativo del de los contenidos cognitivos son experienciales y no puede abarcarse completamente desde el lenguaje. En este sentido, las relaciones interpersonales nos llevan a comunicarnos desde un campo perceptivo de experiencias compartidas, que son los que caracterizan la peculiaridad humana y que son un constructor de pensamientos, sentimientos percepciones y memorias que se actualizan constantemente.

Un manera directa de entender en profundidad qué es el zen es realizar una sesión de zazen y experimentar por ti mismo. El zen tiene un sabor, un gusto, un aroma, una textura que como una manzana, no se puede comprender correctamente, si no lo pruebas tu mismo.

Xabier Do Ryu

Budha frente a Mara bajo el árbol de la Bodhi

 

Si analizamos las enseñanzas del Budha, más concretamente cuando el Budha hace frente a Mara bajo el árbol de la Bodhi –donde  el Budha realizo el despertar-podemos ver varios hechos:

1º. Poseemos la virtud –una mente despierta, cuerpo de luz, energía  y consciencia múltiple-. Tomar el camino de <<la soledad>> como la vía que asegura la no contaminación. La soledad no quiere decir estar separado de los seres queridos, los amigos, la familia espiritual, sino no, la no dependiente. Finalmente solo uno puede despertar por su propio merito. Ahora la ayuda de maestros, compañeros y amigos es una bendición del cielo.

No adorar servilmente ni a dioses ni a hombres. Por lo que su enseñanza primigenia se basa en no dependencia, ya que dentro del ser humano habita la virtud, y es Mara el que se encarga de que el ser humano este en una particular hipnosis creada por la ilusión creada por Mara.

En este sentido el ser humano   en ocasiones se erigen como dadores de la verdad, tomando una posición de semidioses, procurando que los humanos los adoren como los valedores de la verdad. Hay un gran maestro -Avatar Budha- y  su mensaje, el Dharma. Basta de tanto suplantador que quiere ser adorado y recoger la energía de sus adoradores. Esta es una manera singular de dependencia que podemos ver en sino en todas, en la mayoría de instituciones religiosas.

Mara a secuestrado la espiritualidad y la ha convertido en entidades piramidales –las religiones- donde se asegura que cada fiel sea un ladrillo más que mantiene una ingeniería social de sometimiento y adormecimiento. Siguiendo patrones de reproducción de un sistema parasito que fomenta la dependencia, el miedo y la carencia como ejes de sometimiento y dominación. Anulando la espiritualidad del ser humano como un hecho de concepción de la vida en forma de energía y consciencia; la manifestación natural de las virtudes humanas.

 

2º. El Budha se da cuenta –ve- como hay una entidad o energía que  está creando una ilusión a través de la mente, dando una imagen un mundo aparente que nubla la naturaleza despierta  de la mente en el ser humano. El la llama el arquitecto; Mara.

Según Wikipedia Mara …hay muchas fuentes sobre qué es realmente "Mara", aunque todas concuerdan en que trató de evitar que el Buda alcanzara la iluminación. Las Diferentes descripciones que ha tenido son:

·        Mara, dios de la destrucción

·        Mara, señor de la ilusión, líder de los demonios

·        Mara, un demonio​

·        Mara, parte negativa que habita en cada persona que se generar a partir de los cinco obstáculos, y construye una ilusión del interior de la propia mente. –esta es una forma de caballo de Troya-

·      Mara, las contaminaciones mentales de cada individuo provenientes de Klesa (los estados mentales negativos), las mismas que podríamos denominar "ignorancia" que oculta la verdadera naturaleza del mundo (Tri-Laksana); y es esta misma la que impide a los seres lograr el Nirvana. –esta es una forma de caballo de Troya

3º. Mara es una energía-entidad que se manifiesta dentro de la mente, pero que tiene un origen  fuera de esta mente original.

Cuando empezamos a concebir la existencia de un campo denso de energía que moviliza de una manera intencionada hacia un objetivo –el atrapar en una ilusión la mente de la que somos parte- empezamos a ver como somos parasitados por algo que no vemos pero si percibimos a través del campo emocional dependiente.

La socialización como eje de reproducción de la personalidad sometida, hace que finalmente la consciencia del ser humano quede anclada en una posición en la que todo lo que no encaja es eliminado. Se programa la conciencia de tal forma que todo lo que se manifiesta y no encaja en el programa, crea una disonancia cognitiva –ni que decir energética- por lo que eso que lo crea es negado y filtrado por este programa.

4º. Mara hace lo imposible para que no despiertes y sigas creyendo que “lo que vives” – como hecho limitado del programa de socialización- es lo único real, ocultando la naturaleza despierta del ser humano, sus dones y la infinidad de posibilidades de sentir., sumiendo-les en estados bajos de consciencia –las pasiones-.

En este sentido cuanto más avanzamos en el camino, más poderosos son los obstáculos que vamos a encontrar. No pienses que estos obstáculos  están ahí de una manera fortuita. Hay un campo de energía que conspira para que sigas dormido y hará todo lo que pueda para que sigas siendo su alimento, manteniendo un bajo estado de energía que no permite que la energía ascienda a los vórtices de las virtudes; los chakras.

Y si despiertas, como le paso a Budha, Mara hará lo imposible para seducirte y convertirte en su siervo.

Xabier Do Ryu

Poema de Dogen Zenji

Dogen Zenji

En el agua del espíritu sin apegos 

Brilla la claridad de la luna 

Incluso cuando las olas rompen ahí 

Se transforma en luz. 

-Dogen- 


El espíritu que no elige, no rechaza es la mente de Buda; -el agua del espíritu sin apegos-. Las olas son los apegos, las pasiones. Son transformadas por el profundo silencio -el no yo, el no-apego-. 

La vía no es difícil, tan sólo no elegir, no rechazar -como dice el Shin Jin Mei- Nos apegamos a lo que amamos y rechazamos lo que detestamos. Todos hacemos una elección en la vida y buscamos el bienestar, esto es natural. Pero... esto hay que saber parar, sino somos esclavos del propio hacer de la mente del yo; de la dualidad.

Necesitamos ir un paso más allá de la dualidad. De esta forma podemos practicar desde la confianza -fe- en zazen y la perseverar en la vía del no-yo, dejando que zazen haga zazen; el universo respira en nuestro ombligo.

Xabier Do Ryu

Maestro Taisen Deshimaru - Bodhidharma de Occidente Europeo



  
Maestro Deshimaru es una figura muy poderosa, transmisor del Dharma en Europa. El trajo el viejo zen de Japón a Europa y planto a semilla del zen en occidente.

Son numerosos los dojos que se han abierto  por su influencia y por su esfuerzo, he incluso numerosos son los seguidores de Deshimaru. Los hay los más tradicionales, algunos que se volvieron a Japón para de alguna manera instalarse en un zen Japonés al estilo más "formal", y los hay quienes se han atrevido a seguir su propio camino ¿No es el zen una práctica viva? ¿Por qué se debería seguir a pies puntillas una tradición anclada en el tiempo?

Un día en la primavera del 1988 vi a lo lejos un cartel que ponía Sesshin Zen, yo entonces no sabia que significaba sesshin -retiro intensivo de zen-  y cuando me acerque al cartel, vi la foto de un monje pelado que me abofeteo la cara.  Era Taisen Deshimaru. Sentí al mirar la imagen de la cara de Deshimaru que me dio un especie a bofetada, una experiencia que me resulto de lo mas extraño, nunca me había pasado algo así. Juraría que la foto estaba viva. Yo estaba haciendo un encuentro en Sevilla de Sorinji Kempo -un zen marcial Kongo Zen- por eso me llamo la atención la palabra zen.

A los diez años cuando ya practica la meditación -justo al poco tiempo de haber tenido un "despertar" con la meditación- llego a mis manos el libro de Deshimaru, Preguntas a Un Maestro Zen, y cuando vi la foto en portada trasera, caí en cuenta quien era este señor, y me dije ostias ¡ Sentí... que el libro estaba escrito para mi.

Aunque el maestro de mi ordenación de bodhisatvua y tokudo es el discípulo de Deshimaru -Roland Yuno Rech al que estoy enormemente agradecido-  siempre he sentido al maestro Deshimaru como El Maestro.  El me ha iniciado con esa "Bofetada" Zen. El ha sido y es mi inspiración cada día que me siento.... en zazen. Gracias, gracias, gracias ¡

Xabier Do Ryu Iñiguez

Mente zen, mente de principiante

 Un día después del desayuno un joven monje pregunto al maestro:

- ¿Maestro, cual es es la esencia del zen? A lo que el maestro le contesto - ¿As limpiado tu taza? El joven monje responde - No maestro- El maestro le contesta - Ve y hazlo.

El zen se ha "especializado" en realizar en lo inmediato y en lo cotidiano lo esencial, la mente zen. Siendo uno en el ahora, en cada acción, en cada momento,  es la ocasión de despertar más allá de los clichés y la dualidad.

Shunryu Suzuki dice  - Mente zen, mente de principiante. Y ¿Qué tiene la mente del principiante que contiene la maravillosa esencia del zen? 

Ante todo la humildad vacía en la búsqueda. La mente de un principiante es como una hoja en blanco en la que el Espíritu puede escribir la vida sin dejar huella.

No dejar huella, limpiar nuestras huellas con amabilidad, es la esencia del zen

Hishiryo; La unidad con la Consciencia Cosmica

Hishiryo es la palabra japonesa para designar la unidad entre la consciencia individual y la consciencia madre; la Consciencia Cósmica. Para...