Mujo; impermanencia: La gran contradicción humana
Somos el ser humano un animal de contradicciones. Nos pasamos toda una vida disimulando y procurando evitar aquello que, en el fondo, resulta evidente. Quizás este empeño por ignorar que todo es un sueño, que vivimos para un día abandonar este mundo y todo lo que amamos y odiamos, que nada permanece, sino que todo está sometido al continuo cambio, a la impermanencia, sea precisamente el origen de nuestra gran contradicción. Esta verdad, aterradora para quienes creen que pueden ser inmortales, es la que, en última instancia, comanda nuestra obstinación por escapar de lo evidente. Y sobre esta huida se construye nuestro mundo llamado progresista, con su infinita variedad de versiones acomodadas. Necesitamos detener esta carrera contra lo evidente y asumir la impermanencia. Solo entonces podemos reconciliarnos con la muerte y, paradójicamente, también con la vida. Solo entonces dejamos de huir del infinito y podemos encontrar la p...